
La radioncóloga Tomanna Peña, de RADONIC, señala que los costos de medicamentos innovadores, las limitaciones de cobertura y la falta de acompañamiento integral representan obstáculos para las pacientes que enfrentan esta enfermedad.
Santo Domingo, República Dominicana. – La radioncóloga Tomanna Peña, especialista de RADONIC, advirtió sobre las barreras que enfrentan las mujeres con cáncer de mama para recibir diagnósticos oportunos, acceder a tratamientos adecuados y contar con atención integral durante las distintas etapas de la enfermedad.
El llamado fue realizado con motivo del Mes de la Concientización sobre el Cáncer de Mama, que se conmemora cada octubre, período en el que la especialista considera necesario ampliar el debate más allá de las campañas de sensibilización y prestar atención a las dificultades que afectan directamente a las pacientes.
Peña explicó que uno de los problemas comienza cuando las primeras señales de alerta no son evaluadas oportunamente. Indicó que la aparición de un nódulo mamario requiere una valoración médica adecuada para determinar su origen y evitar posibles retrasos en el diagnóstico.
“Una bolita en la mama merece estudio, no suposiciones”, enfatizó la especialista, al insistir en la importancia de investigar cualquier hallazgo sospechoso.
Otro de los obstáculos identificados por la radioncóloga es el acceso limitado a medicamentos innovadores, cuyos elevados costos y restricciones de cobertura dificultan que numerosas pacientes reciban determinadas opciones terapéuticas.
Según explicó, estas condiciones pueden profundizar las desigualdades en la atención oncológica, especialmente entre quienes enfrentan dificultades económicas para cubrir los tratamientos que necesitan.
La especialista sostuvo que la atención del cáncer de mama no debe limitarse a los procedimientos médicos, sino incorporar servicios de apoyo nutricional, asistencia psicológica y acompañamiento familiar que contribuyan al bienestar físico y emocional de las pacientes.
En ese contexto, consideró fundamental que las mujeres reciban información comprensible sobre su condición y dispongan de una red de apoyo durante el tratamiento y el seguimiento posterior.
“Nuestras pacientes no merecen un lazo rosado un solo mes al año. Merecen atención oportuna, dignidad, información clara y compañía los doce meses del año”, expresó Peña.
La radioncóloga reiteró que la atención a las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama debe constituir un compromiso permanente, con énfasis en la detección oportuna, el acceso a las opciones terapéuticas y el acompañamiento integral durante todo el proceso de atención.