NUEVA YORK.- El presidente Luis Abinader advirtió este miércoles 23 de septiembre ante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas que la crisis de seguridad que atraviesa Haití y la expansión de las bandas armadas representan una amenaza para la paz y la estabilidad de la región, con especial impacto para República Dominicana por compartir frontera con ese país.
Durante su intervención en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, el mandatario dominicano reclamó a la comunidad internacional avanzar en los compromisos asumidos para enfrentar la violencia y contribuir a la estabilización de Haití.
Abinader recordó que República Dominicana ha planteado ante distintos escenarios internacionales, desde 2021, la gravedad de la situación haitiana y sus posibles consecuencias para los países de la región.
El gobernante señaló que las organizaciones armadas mantienen amplios niveles de violencia en territorio haitiano y llamó la atención sobre el reclutamiento de niños por parte de estos grupos, situación que incrementa la dimensión social y humanitaria de la crisis.
El presidente insistió en que la respuesta internacional no debe continuar postergándose y reclamó completar el despliegue de la fuerza internacional autorizada para combatir a las bandas armadas en Haití.
Durante su discurso, Abinader también destacó el respaldo recibido para la misión de seguridad y reconoció el liderazgo asumido por Estados Unidos y Panamá, así como el apoyo de Canadá y otras naciones que participan en los esfuerzos internacionales relacionados con Haití.
El planteamiento dominicano se produce mientras persisten los episodios de violencia provocados por grupos armados en distintas zonas de Haití y continúan los esfuerzos internacionales para reforzar la respuesta de seguridad.
La Organización de las Naciones Unidas ha reportado recientemente que, aunque se han intensificado las operaciones contra las bandas en la capital haitiana, la violencia se ha extendido hacia otras zonas del país.
Abinader reiteró ante los representantes de los Estados miembros de la ONU que la situación haitiana requiere una respuesta colectiva de la comunidad internacional y sostuvo que República Dominicana continuará defendiendo su seguridad y planteando la necesidad de una solución internacional a la crisis del vecino país.