
Comerciantes de la zona fronteriza señalaron que el pollo, los huevos, la sal, los guineos y el hielo se encuentran entre los productos más solicitados por compradores haitianos. Los vendedores destacaron los diferentes usos que reciben estas mercancías en Haití.
DAJABÓN, República Dominicana. – El pollo, los huevos, la sal, los guineos y el hielo figuran entre los productos de mayor demanda entre los compradores haitianos que acuden al mercado binacional de Dajabón, según representantes de asociaciones de comerciantes fronterizos.
Miguel Rosario, presidente de una asociación de vendedores de pollos, y Ramón Pichardo, representante de comerciantes de sal, señalaron que estos productos mantienen una importante demanda en el intercambio comercial entre ambos países.
El comerciante haitiano Roul Joseph explicó que el pollo tiene diversos aprovechamientos en Haití, donde algunas de sus partes se destinan a la preparación de alimentos y otros usos.
Joseph afirmó que las autoridades aduaneras de Ouanaminthe cobran impuestos por las mercancías que ingresan desde República Dominicana, pero sostuvo que la comercialización continúa siendo rentable.
Según su explicación, los intestinos del pollo se utilizan en sopas y guisos, mientras que las mollejas y los hígados son apreciados por consumidores de diferentes establecimientos.
También indicó que las plumas pueden emplearse en adornos domésticos y que los desechos de las aves se comercializan como abono para determinados cultivos.
Demanda de sal y otros productos
En relación con la sal, los comerciantes señalaron que se utiliza tanto para la preparación de alimentos como en determinados procesos de fabricación de detergentes.
Joseph mencionó, además, prácticas de aprovechamiento de otros productos agrícolas y sus residuos, como las cáscaras de guineo y de huevo.
Por su parte, Ramón Pichardo sostuvo que parte de la sal adquirida en la frontera es destinada a la elaboración de detergentes por comerciantes haitianos.
Las declaraciones reflejan los distintos usos que, según los entrevistados, reciben los productos comercializados en el mercado fronterizo de Dajabón.