
La oncóloga radioterápica Alcestis Salazar Polanco señala que el tratamiento debe considerar factores clínicos junto con aspectos como fertilidad, maternidad, salud emocional, imagen corporal y vida profesional.
Santo Domingo.– Aunque el cáncer de mama se presenta con mayor frecuencia a edades más avanzadas, las mujeres jóvenes también pueden desarrollar la enfermedad, por lo que prestar atención a cambios persistentes en las mamas y recibir una evaluación médica oportuna resulta fundamental, advirtió la doctora Alcestis Salazar Polanco, oncóloga radioterápica de RADONIC.
La especialista explicó que un diagnóstico durante esta etapa puede coincidir con momentos importantes de la vida personal, familiar y profesional de una mujer. Por esa razón, considera que la atención médica debe contemplar tanto las características de la enfermedad como las circunstancias particulares de cada paciente.
“Tratar a una mujer joven con cáncer de mama significa entender que no estamos tratando únicamente una enfermedad. Estamos tratando a una mujer cuya vida estaba ocurriendo”, expresó Salazar Polanco.
La oncóloga indicó que, pese a ser menos frecuente entre mujeres jóvenes, algunos subtipos de cáncer de mama pueden presentar características biológicas más agresivas. El tratamiento, explicó, debe individualizarse considerando elementos como el tamaño y estadio del tumor, la afectación de los ganglios, los receptores hormonales, HER2 y otras características de la enfermedad.
Para las pacientes jóvenes existen, además, aspectos que pueden tener especial relevancia al momento de planificar su atención. Entre ellos mencionó la fertilidad y la maternidad, así como la imagen corporal, la sexualidad, la salud emocional y la continuidad de la vida profesional.
“El mejor tratamiento oncológico no debería construirse mirando solamente el tumor. También debe mirar a la mujer que tendrá que continuar viviendo después de él”, afirmó.
Señales que requieren atención
Salazar Polanco recordó que la edad no debe ser motivo para ignorar cambios en las mamas. Una masa nueva o persistente, modificaciones en su forma o tamaño, retracción del pezón, secreciones inusuales o alteraciones persistentes de la piel deben ser evaluadas por un profesional de la salud.

La especialista también se refirió a los avances experimentados por la radioterapia, que permiten realizar una planificación más precisa del tratamiento y utilizar técnicas orientadas a disminuir la exposición de órganos sanos.
En determinados casos, especialmente cuando el tratamiento corresponde a la mama izquierda, existen estrategias dirigidas a reducir la exposición del corazón durante la radioterapia, explicó.
En el marco del mes de concientización sobre el cáncer de mama, RADONIC exhortó a las mujeres a conocer sus factores de riesgo, mantenerse atentas a posibles cambios en sus mamas y acudir oportunamente a evaluación médica.
Para Salazar Polanco, enfrentar la enfermedad supone también considerar la vida después del tratamiento y procurar que los planes personales de cada paciente formen parte de las decisiones relacionadas con su atención.