
Teherán, Irán.– El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, advirtió que cualquier acción militar o acto hostil por parte de Estados Unidos o de Israel contra territorio iraní recibirá una respuesta "decisiva y proporcional", elevando nuevamente las tensiones en Oriente Medio tras un período de relativa calma.
El pronunciamiento fue realizado durante una conversación telefónica con el ministro de Asuntos Exteriores de Arabia Saudita, Faisal bin Farhan, en la que ambos funcionarios abordaron la situación de seguridad en la región y los recientes acontecimientos relacionados con el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel.
A través de un mensaje difundido en su canal oficial de Telegram, Araqchi afirmó que cualquier agresión por parte de Estados Unidos, Israel o de cualquier país que participe o respalde acciones militares contra Irán será respondida por las Fuerzas Armadas iraníes.
"Cualquier agresión o acción hostil por parte de Estados Unidos y el régimen sionista, o la participación de países de la región, recibirá una respuesta decisiva y proporcional de nuestras poderosas fuerzas armadas, y la responsabilidad de todas las consecuencias recaerá sobre quienes promuevan esas acciones", expresó el canciller iraní.
Escalada de tensiones en el estrecho de Ormuz
Las declaraciones del jefe de la diplomacia iraní se producen en medio de un incremento de la tensión en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo y gas.
Según reportes recientes, Irán anunció ataques contra dos buques petroleros que intentaban cruzar el estrecho con escolta aérea estadounidense, mientras que días antes bombardeos atribuidos a Estados Unidos sobre la isla iraní de Qeshm dejaron al menos tres personas fallecidas y dos heridas, aumentando el riesgo de una nueva escalada militar en la región.
Crece la preocupación internacional
Las nuevas advertencias de Teherán incrementan la preocupación de la comunidad internacional por una posible intensificación del conflicto, especialmente debido a la importancia estratégica del estrecho de Ormuz para el suministro energético mundial.
Analistas consideran que cualquier enfrentamiento directo entre Irán y Estados Unidos podría tener repercusiones significativas sobre la estabilidad regional, el comercio marítimo y los mercados internacionales de petróleo, mientras continúan los esfuerzos diplomáticos para evitar una mayor escalada del conflicto.